Noches

Ya lo decía aquel abogado: “La noche nos proporciona un aura diferente sin la que no podríamos hacer todas esas locuras románticas que todos hemos hecho. Conforme amanece se pierde el misticismo y el romance pasa a segundo plano.”

Lo admito, caí. Me dejé llevar por la idea de que ésta noche nos llevaría a otro nivel. ¿Nos llevará? No te amedrentaste, supiste estar ahí… Te necesité. Jamás diste un paso sin antes comprobar que yo estaba adelante sosteniendo la puerta abierta. Siempre voy a admirarte eso y lo agradezco. No eres de los que me avientan al abismo aún cuando sabes que voy a saltar; me das tiempo y sé que si hubiera dicho no tú te hubieras quedado igual.

Admito que a veces me das miedo, miedo de ese que me recuerda otras tantas veces en las que soñé que todo pudiera ser. Y no fue. Estoy lastimada, ¿lo viste? Dijiste que me veo muy triste… Y lo estoy. Después de tanto me conoces bien, a fuerza de tiempo y de largas charlas, sabes lo que siento pero ahí vuelves a asustarme porque no dices mucho sobre lo que sientes tú.

Stephania.

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Percepción

Así como eres él jamás se fijaría en ti.

Las palabras nos mueven, pero ese comentario no le afectó en lo mínimo porque semanas atrás “él” le había confesado que gustaba de ella.

Todo es cuestión de percepción.

Stephania.

Mundos

Es fácil pensar en el futuro, en lo que deseamos y lo que haríamos si existiera la posibilidad.

En mi mundo me enseñaron que es mejor vivir el día a día. Visité otro mundo a los 6 años y me dijeron que si se debe vivir día a día pero pensando en el futuro. A los 15 me instalé en un mundo donde por más que trataba no había ni futuro, ni días ni nada más que la necesidad de respirar. ¿Había calculado mal? Para los 20 mi “planeación” no se acercaba al futuro que soñé a los 13 y aunque existían leves mejoras… Ya saben.

Toparme con gente de otros mundos me hizo comprender que cada quién elige vivir como puede y hacer lo que puede. No todos hacemos lo que queremos, eso sí no.

Me cambié de mundo y me parece que aquí exigen mucho: planes, horarios, actividades… Me gusta más aquel en el que yo soy dueña de mí misma.

Stephania.

Blog

Recordando los inicios de mi blog me sincero hoy con todos mis lectores. Primero: ofrecerles una disculpa porque el tiempo que le dedico a las letras a disminuído considerablemente este año.

Segundo: agradecerles que siguen ahí cada vez que ésta humilde escritora publica algo. Que siguen leyendo mi blog (publicaciones viejitas) y que de una u otra forma seguimos en contacto.

Por el momento no prometo una entrada diaria (como solía escribir al principio), pero apenas leí a otra blogger (y tiene toda la razón) diciendo que si escribes algo es más fácil comprometerte porque ya lo dijiste al mundo. Así que estaré dando lo mejor de mí al publicar 3 entradas semanales. Claro que si puedo más lo verán.

Un abrazo a todos. Escribo para ustedes.

Stephania.

Realista (I)

Me fui quedando a oscuras lentamente, el tiempo transcurrió sin que a mí o al resto de mi cuerpo le importara. ¿Para qué moverme? ¿Para qué salir? ¿Qué sentido tiene?

El sentimiento de melancolía es más fuerte, pudo más que mis ganas de hacer algo productivo con mi tarde. Me quedé inerte en aquel viejo sillón contemplando algunas letras sueltas muy bien escritas, llorando a ratos y preguntándome si valdría la pena hacer algo por mí.

A nadie le gustan las personas que se autocompadecen; yo no lo hago. Siempre he caminado con bandera de realista y creo firmemente que lo soy: una persona totalmente realista. Por eso no me importó quedarme sin mover un dedo durante las últimas 3 horas…

Se hizo de noche lentamente y mis pocas ganas sólo lograron acercar una cobija para escabullirme debajo. Quizá pase aquí también el resto de la noche.

Stephania.